Canciones que van desde el desahogo emocional hasta la búsqueda de nuevas texturas, pasando por rock espiritual y baladas con alma cinematográfica. Una mezcla rara en el buen sentido, de esas que te dejan con ganas de seguir explorando.
TaniA Kyllikki – “I Promise I’ll Wait For You”
TaniA vuelve con un tema que se siente muy personal desde la primera escucha. Su historia, su voz y su forma de contar lo que vive se mezclan en una balada que habla de amor a distancia, fe y resiliencia. La canción tiene ese tono íntimo que te hace prestar atención a cada palabra, como si te estuviera contando algo importante al oído.
La cancion mantiene esa esencia emocional que la caracteriza, pero también deja ver un lado más luminoso en medio de todo lo que atravesó este año. Entre cirugías, ausencias y un nuevo disco en camino, TaniA usa la música como refugio y como puente. El single te lleva por un viaje donde la vulnerabilidad no se esconde y donde la espera se convierte en una promesa real. Para quienes buscan algo sentido, sin vueltas y con una interpretación fuerte, este es tu tema.
Jari Salmikivi – “Chasing Stars”
Jari presenta un single que mezcla country moderno con un toque personal, de esos que se sienten hechos con paciencia y atención al detalle. “Chasing Stars” tiene ese riff pegado al estilo Keith Urban y una producción muy cuidada, pese a que todo se grabó a distancia entre Suecia y Estados Unidos. El resultado es un tema cálido, bien armado, con guitarras que llevan el pulso y una atmósfera que te mete directo en el viaje.
Lo interesante es cómo Jari mezcla influencias sin perder su esencia. La canción suena natural, como si la hubiera hecho pensando en un atardecer largo o una ruta. A pesar de ser una colaboración remota, hay mucha cohesión entre los músicos algo que se siente en la energía del track.
Red Moon Yard – “Un mundo sin final”
Red Moon Yard llega con una propuesta distinta: rock con espíritu budista y su primer tema en español. Desde el arranque se nota que no buscan sonar como nadie más. La banda combina conceptos filosóficos con un sonido que te mete en una atmósfera diferente a lo habitual. Es un tema que apunta dejarte pensando.
“Un mundo sin final” funciona como una especie de puente entre dos mundos: la energía del rock y la calma de la espiritualidad. La banda fluye, deja espacio para que la música respire, y logra que el mensaje llegue claro. Un lanzamiento corto pero que abre la puerta a un universo creativo que recién empieza.
Tato-SU – “Crying for Nothing”
Tato-SU se mueve en una balada que arranca tranquila y termina creciendo. “Crying for Nothing” mezcla guitarras grunge, voces profundas y un saxo que entra en el momento justo para cerrar el círculo emocional del tema. Todo está pensado para contar una historia más que para llenar espacio.
Lo que destaca es el enfoque artesanal. Tato-SU produce, escribe y arma cada detalle desde su estudio, cuidando la narrativa y la intensidad. La canción habla de soltar lo que ya no tiene sentido, de esa combinación entre tristeza y claridad que aparece cuando algo se termina de verdad. Es un track perfecto para quienes buscan música con imágenes, sensaciones y un cierre que se siente en serio.