Escuché The Break of Day varias veces estos días y es de esas canciones que entran fácil. No necesita demasiada explicación. Empieza tranquila, con ese aire medio nocturno que tienen muchos temas electrónicos, y de a poco se va abriendo. No pasa todo de golpe. La sensación es más bien la de ir caminando hacia algo que se va iluminando lentamente.
Más informaciónHay canciones que entran por el ritmo y otras por el clima. “Unstoppable” de Night Wolf junto a Lois Powell va bastante por ese segundo lado. Desde el principio aparece una guitarra con un sonido algo áspero, medio crudo, y a partir de ahí la canción se mueve con mucha calma. No parece tener apuro por llegar a ningún punto en particular. Todo se acomoda despacio.
Más informaciónHay canciones que se entienden mejor después de darles varias vueltas. "Love Peace War" (acoustic remix) de Michellar me pasó un poco así. La canción va por un camino bastante simple. Guitarra acústica al frente, una voz tranquila y pocos elementos alrededor. Con el paso de los minutos lo que empieza a quedar no es tanto la melodía, sino las ideas que aparecen en la letra. Es una de esas canciones donde lo que se dice termina pesando más que cualquier arreglo.
Más información"21grammi" muestra a Giuseppe Cucé trabajando con canciones que avanzan con calma y bastante espacio entre cada parte. Desde el inicio del disco se nota que la atención está puesta más en la forma en que se acomodan los instrumentos y la voz. Todo se sostiene en arreglos sencillos y en una interpretación que mantiene el mismo tono a lo largo del álbum.
Más informaciónHay canciones que entran por el beat y otras por lo que están contando. “What Would You Do” de Prience (Prince) Moore va más por ese lado. Desde el principio da la sensación de que la canción gira alrededor de una historia. La música acompaña con calma, sin tratar de llamar demasiado la atención, mientras la voz se mueve como si estuviera relatando algo que pasó de verdad.
Más información"That's the Story of My Life" desde el primer momento se nota que es una canción que sabe a dónde va. La base tiene un pulso constante, con guitarras claras y una batería que empuja sin ponerse encima. No hay capas de más ni adornos que distraigan. Todo está puesto para que la canción avance derecho, sin frenar ni acelerar de golpe.
Más información“Just Drive!” se siente como esas canciones que no necesitás pensar demasiado, ni bien arranca y ya estás adentro. Despues de escucharla siempre me dio la misma sensación de como cuando manejás sin destino claro pero sabés que no querés frenar.
Más informaciónDespués de escuchar "Cloned and Upgraded, Insert Soul Here" varias veces, lo que más se nota es que no está pensado para agarrarte de la mano. El disco arranca y sigue, las canciones aparecen, duran lo que tienen que durar y dan paso a la siguiente. Algunas se sienten casi como comentarios al pasar, otras se quedan un poco más, pero todas forman parte del mismo movimiento.
Más informaciónEn “Help Me Find A Reason”, OGGY la canción arranca con una sensación bastante clara de alguien que sigue caminando incluso sin tener todo resuelto. No hay apuro, tampoco dramatismo. Más bien una calma rara, como cuando aceptás que no tenés respuestas pero igual seguís.
Más informaciónEscuchar "Into the Light" varias veces seguidas no cansa. Al contrario, parece acomodarse mejor con cada pasada. No es un tema que te tire cosas encima ni que busque llamar la atención rápido. Arranca tranquilo, se toma su tiempo y avanza sin apuro. Da la sensación de estar siempre en movimiento.
Más informaciónEscuché "Hypergravity" varias veces, en distintos momentos del día, y siempre me dejó la misma sensación: es un disco que no te apura, pero tampoco te suelta del todo. No entra por el golpe ni por el estribillo. Entra más por el clima, por esa incomodidad suave que se va armando tema a tema, casi sin que te des cuenta.
Más informaciónEn Highroad No. 28, “Ache” se siente desde el primer segundo como algo que no necesita presentarse. Arranca y ya está en marcha. Tiene ese pulso constante que no busca llamar la atención, pero te mantiene ahí, siguiendo el ritmo sin darte cuenta. No hay exceso ni vueltas largas. Todo parece puesto donde tiene que estar.
Más información